El problema con la web de tu compañía de teatro

Publicado el mié 05 abril 2017 in Internet para artistas

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El problema

Tuviste que encontrar a alguien para hacer tu página web. Realizaste un esfuerzo importante, pero tiempo después tu sitio web ha quedado obsoleto. No funciona bien, no es fácil de actualizar, no se puede usar en dispositivos móviles y sobre todo, no es una herramienta que te ayude en tu trabajo.

¿Qué haces? ¿Vuelves a contratar a alguien para empezar de nuevo? ¿Vuelves a invertir una cantidad importante de dinero para algo que no sabes lo que va a durar?

La mayoría de compañías teatrales ya llevan el tiempo suficiente en Internet para reconocer este patrón y son muchas las que desistieron de seguir tirando el dinero en un modelo que no les funciona.

Si es tu caso, es muy probable que ahora tengas una web obsoleta, creada hace más de tres años, o incluso mucho más. También estarás pagando cada año la renovación del dominio y un plan de hosting. Con “suerte”, será una de esas páginas abandonadas en wordpress.org y al menos no tendrás que pagar por los costes de mantenimiento.

A estas alturas ya te habrás percatado de que eso de tener página web no es tan sencillo. No es cómo cuando haces un cartel o un tríptico, no es un producto cerrado ni final, sino algo que requiere un mantenimiento constante para mantenerse al día. ¿Y para qué? ¿Cuántas funciones han salido de tu página web? ¿Cuántas veces te ha servido como una herramienta de trabajo en tu relación con programadores teatrales y gestores culturales? Es posible que no lo sepas, pero también que tengas la sensación de que no te ha servido de mucho o si no no la habrías abandonado.

Un sitio web no es un producto final, al contrario que un cartel o un tríptico.

Tus opciones

Dando por sentado que quieres mantener tu presencia en la red, más allá de las redes sociales, y que aún no has perdido la esperanza de que te sirva de algo, tienes dos posibilidades.

La primera es la más sencilla y económica: optimizar y reducir a lo más simple tu sitio web actual. En mi opinión, es preferible tener una página web muy sencilla, únicamente con los datos de contacto y la información sobre lo que ofrece tu compañía, a tener una que tire para atrás, que sea completamente inservible o que esté desactualizada. Este último caso suele ser contraproducente y te puede estar perjudicando. Habrá quien se encuentre con tu página con información de hace tres años y esa es exactamente la imagen que se llevará de tu compañía.

Estamos hablando de una página web que describa con claridad lo que hace tu compañía, el público al que se dirigen tus producciones y que contenga los datos de contacto para recabar más información. Debería ser una página bien adaptada a dispositivos móviles, con un diseño claro, en consonancia con la imagen de tu compañía y que cargue rápido, sin florituras.

Nada de incluir información que pueda caducar, como los detalles de producciones que quizás el año que viene ya no estén en cartel. Sólo lo necesario para saber quiénes sois, lo que hacéis y como contactar con vosotros.

Habrá que cruzar los dedos para que en el futuro no se produzcan grandes cambios en lo necesario para tener una web adecuada, pero tratándose de algo tan sencillo cualquier cambio debería ser fácil, rápido y económico.

Lo ideal sería encontrar un lugar gratuito donde alojarla, como blogger o wordpress.org, de modo que sólo tendrías que pagar el dominio.

Si quieres reducir los costes al máximo y no tienes muchos problemas con el inglés, podrías trasladar el dominio a un registrador fuera de España para bajar unos cuantos Euros la factura. No deberías pagar más de 10 u 11 Euros al año por un dominio .com.

Coste aproximado de hacer este cambio, incluyendo el traslado de dominio y un buen diseño: entre 60 y 90 Euros.

La solución profesional

Web adaptada a dispositivos móviles

En el caso de que aún no te hayas rendido y de que realmente quieras mejorar y no dejarte comer por la competencia, deberías saber que es posible para una compañía teatral tener un sitio web y que le sirva de algo. No es una utopía.

Lo primero es aceptar que tu sitio web va a requerir un trabajo constante para mantenerse al día. Si tienes una empresa seria, aunque sea pequeña, habrá tareas necesarias para las que no tendrás ni el tiempo, ni las energías, ni los conocimientos para hacerlas tú mismo. Quizás el ejemplo más obvio sea el de la asesoría fiscal o laboral. Pues bien, tu web también será un servicio, no un bien, como lo es por ejemplo el alojamiento (hosting) de la misma.

Esto supone pagar alguien para que se encargue de todo, ya sea un profesional, una empresa o alguien en plantilla.

Si te interesa ahondar en las posibilidades de esta opción, te invito a echarle un vistazo a webs para profesionales del teatro.