Debates infructuosos

Publicado el jue 27 octubre 2011 in Gestión cultural

Teatro romano con espectadores

Fotografía de Allie_Caulfield

Hace algún tiempo escuchaba a Ignacio Pérez Dolset, Consejero delegado de Pyro Studios y de Lion Animation Studios, decir algo que me pareció muy interesante. No recuerdo las palabras textualmente, pero hablaba de que en Europa somos mucho más de debatir que de actuar y comentaba que todos los días hay decenas de encuentros, foros y debates que no suelen llevar a ninguna parte, mientras que se dan muchos menos eventos prácticos, de los que plantean soluciones y formas de hacer cosas.

Estoy bastante de acuerdo con esa apreciación y más en el mundo de las Artes escénicas.

Llevamos años de congresos, encuentros y foros en los que se habla de las “nuevas” tecnologías, de los problemas del teatro, de la necesidad de reinventarlo prácticamente todo, pero pocas veces he visto propuestas prácticas y realizables. No he visto que un asistente empiece a hacer algo de forma distinta tras asistir o participar en alguno de estos encuentros, y no he visto grandes cambios sobre los temas tratados en los últimos 10 años, sobre los que se vuelve una y otra vez.

No critico los encuentros y foros. Hablar, analizar y conocer me parecen cuestiones muy importantes, pero ¿dónde queda el hacer?

Debatir sobre aspectos en los que no podemos hacer nada lleva a la frustración. Después de analizar el estado de una cuestión tiene que haber algo que yo pueda hacer, por poco que sea, para que me sirva de algo el saber lo mal que está la cosa.

Hay algo fundamental que el mundo del teatro puede empezar a hacer: establecer vínculos más sólidos con el público. Las compañías pueden hacerlo, pero ni ven la necesidad (en realidad no viven del público) ni el interés, porque el público sólo interesa durante el momento en que lo es, ni antes ni después. Demasiado efímero.

Una relación más amplia con el público llevaría a una cambio radical en el modelo de demanda, que es el primer paso para cambiarlo todo.

Práctica: Interesarse por las personas. Empezar a conversar (hablar y escuchar) con quien aún no es tu público y con quien ya lo ha sido. Extender el abrazo del teatro. Aflojar el vínculo con los intermediarios para reforzarlo con el público.