Mejorar la gestión de una compañía de teatro de forma sencilla

Notas clavadas

Imagen de meddygarnet CC


Vender espectáculos es complicado. Estamos mezclando arte, cultura y negocios; para la mente de un artista es una combinación a menudo estresante.

Están las compañías que tienen personal de oficina, separado de la producción artística, y están las más pequeñas en las que los propios artistas deben hacerse cargo de la gestión. En ambos casos he visto con frecuencia un manejo, digamos primitivo, de la gestión de la información.

¿Qué información maneja una compañía teatral, aparte de la fiscal/laboral?


Información promocional:

  • De los espectáculos (fichas, fotografías, vídeo, resúmenes…)
  • De la propia compañía (dossieres de prensa, p.e.)

Gestión de la empresa:

  • Contratos
  • Facturas

Y entre ambos bloques está el grupo del que depende todo:
Contactos

Las compañías envían información promocional a sus contactos, cierra la contratación con sus contactos, factura y cobra (a veces con mucho trabajo extra) a sus contactos.

La gestión de los contactos es fundamental para todo lo demás.

Hay muchas cosas a tener en cuenta, como las peculiaridades del mercado teatral, los distintos tipos de oferta o la dependencia del sector público, pero para no andarme por las ramas y suponiendo que si tienes una compañía esto ya lo sabes bien, voy al grano:

Si estás apuntando tus contactos en una libreta, en post-it o en folios, deja de hacerlo inmediatamente. Estás perdiendo control sobre la información y más tiempo del que te pueda parecer en un principio.

No se trata sólo de que sea poco eficiente, sino del estrés que conlleva hacer el trabajo de una máquina. Al apuntar en papel estás haciendo un esfuerzo inconsciente por recordar dónde apuntaste qué, por no hablar de lo que te puede costar encontrar un dato dos semanas después.

Hay programas específicos para la gestión de tareas, pero personalmente me parecen demasiado complicados para una necesidad que en realidad es sencilla y sobre todo, demasiado complicados para alguien que el día anterior estaba recogiendo esa información en papel. No se trata de complicarse la vida, sino de todo lo contrario.

Hay una forma mucho más sencilla y ya la tienes casi delante, en tu programa de correo.

Tanto si apuntabas en papel, como si lo hacías en un editor de texto e incluso si usabas la agenda del correo electrónico tal cual, sin organizar, crea una libreta de direcciones específica para la gestión en tu programa de correo; llámala festivales, contactos profesionales o como prefieras, pero sepárala de la libreta de direcciones general en la que se mezclan direcciones que no tienen nada que ver con la contratación de espectáculos.

Incluye en la ficha de cada contacto la información relevante, la que vas a usar, ya sea un N.I.F., números de teléfono o fechas de una programación.

Añade también una nota para cualquier gestión que hayas hecho con ese contacto, por ejemplo: Enviado el contrato el día tal. Dejar registradas ese tipo de gestiones te ahorrará más de un quebradero de cabeza en el futuro.
Por lo general, cualquier programa de correo cuenta con una libreta de direcciones que te permite añadir anotaciones a los contactos.

Si vas a hacer un mailing, ya sea electrónico o postal, crea una libreta de direcciones específica. No pasa nada por tener un mismo contacto en dos libretas de direcciones y suele ser sencillo el copiar contactos de una libreta a otra. Una vez finalizada la campaña puedes eliminar esa libreta de direcciones.

Al principio te va a costar. Cuesta mucho cambiar los hábitos de trabajo, pero te aseguro que el esfuerzo merece la pena.
Simplemente el hecho de tener la información importante en un mismo sitio ya es un gran avance y a la larga te va a ahorrar mucho tiempo, agilizando tu gestión.

Cobrar seguirá siendo igual de difícil, vender tus espectáculos también (no está el mercado para grandes alegrías), pero sufrirás menos con la gestión y en el fondo es un aspecto básico de tu trabajo diario que no se debe descuidar.

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Los artistas y las redes sociales, ¿peces fuera del agua?

Pez saliendo de una pecera

Image by Kay Kim(김기웅) CC Atribución

La comunicación entre artista y público suele ser muy formal, en el sentido de que tiene unas reglas bien establecidas y se produce en unas condiciones bastante controladas.

El artista escénico representa su obra o su papel en un escenario más o menos preparado a tal efecto y el público se acomoda en su sitio. Tras la representación, el público (si le ha gustado) aplaude.

Con las redes sociales ocurre a veces que el artista no es consciente de que el contexto es diferente.

Si eres, pongamos por caso, un actor y entras en un salón repleto de desconocidos que están manteniendo conversaciones, no esperas ser de forma inmediata el centro de atención, o que te aplaudan al marcharte; no es el lugar para eso.
Esas personas no han ido allí expresamente para verte, eres tú el que has llegado al lugar. Lo lógico será presentarse, intercambiar unas palabras aquí y allá y entablar una conversación con alguna personas, porque en ese contexto no eres ni más ni menos que uno más, hasta que se demuestre lo contrario.

Pues en las redes sociales es lo mismo.

Son muchas las compañías de teatro que abren una cuenta en Twitter, por ejemplo, para mantener un monógolo, esperando ser seguidos y observados. Si ya eres toda una figura pública puede funcionar, pero si no es así…

En primer lugar: empieza por seguir a otras personas.
Sigue a medios de comunicación o iniciativas teatrales, como @esteatral, @TeatroTwitteado, @teatrontweets, @Escena20 o @ArtezblaiTeatro, por citar sólo algunos.

Sigue a algunos gestores o iniciativas culturales, como @juanpasoler, @yolmartinez, @andreugp, @bea_ayuso, @pepcerda o @nsascast.

Empieza por pasar más tiempo escuchando lo que otros tienen que decir y menos queriendo decir cosas que probablemente no te interesen ni a ti.

Si encuentras interesante algo de lo que dicen los demás, “retwitéalo”, coméntalo, dale visibilidad, compártelo con tus seguidores por pocos que sean al principio; así empezarás a sentir que estás compartiendo algo valioso.
Cuando empieces a hacerlo te resultará más fácil sacar lo realmente interesante que tienes que decir, que seguro que es mucho, en lugar de lanzar esa bazofia pseudo-comercial automatizada que en el fondo tampoco te crees. Reconócelo, eres un artista y no el rey del marketing. ¿O no?

Y ¡por los clavos de una puerta vieja! sigue a otras compañías teatrales. No pasa nada porque una compañía de danza, de teatro o títeres siga a otras compañías del gremio.

Si perteneces a alguna asociación profesional, sigue a otras compañías de tu misma asociación que tengan cuenta en Twitter (o en cualquier otra red social). Verás que puede ser bastante práctico para lanzar propuestas, resolver dudas u organizar cualquier actividad de forma rápida, e incluso para empezar a mantener algo de contacto con otros socios.

Y por último, sigue a otras personas o temas que te interesen más allá de lo teatral, porque es una forma excelente de poner en contacto el teatro con el resto del mundo, algo que no tiene por que ocurrir sólo en un teatro.

El mundo necesita el teatro… y viceversa.

Fotografía de Kay Kim(김기웅)
Licencia: CC Reconocimiento.
Imagen original.

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